Es indignante que a pesar de lo que ingresan las urbanizaciones en las arcas municipales y de lo poco que reciben, se priorice la plaza (tema puramente estético) sobre temas como el agua y las alcantarillas, sujeto a salud pública y a una amenazante legalidad para vecinos como los de Trebalúger; merece muchos comentarios y no es el tiempo de dedicarnos a ello. Ha llegado el momento de tomar decisiones y pasar a acciones mucho más directas; la Junta en su momento las propondrá a los vecinos.
Es triste ver que la coherencia es un bien escaso en nuestra clase política en general.

